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lunes, 17 de octubre de 2011

Profesiones

¡Buenas Tardes!!

He estado algo ausente los últimos meses, es que este segundo semestre, con tantas clases y cursos, se me ha sido casi imposible estar al día con el blog. Hoy he vuelto y os dejo un juego de la memoria para practicar las profesiones. Aunque el contenido sea de nivel A1, lo utilizo con practicamente todos los niveles, una vez que siempre nos viene bien repasar.

Es solo imprimir, cortar y pegar cada ficha en cartulinas de igual tamaño.

 Suele ser muy motivador y divertido durante las clases. ¡Espero que os guste!

Abrazos




viernes, 26 de agosto de 2011

El porteñísimo lunfardo se renueva con palabras del rock y de la cumbia

21/08/11 Surgido hace más de un siglo, también suma términos que se usan como jerga entre los jóvenes.


Estando en el bolín polizando / se presentó el mayorengo /a portarlo en cana vengo / su mina lo ha delatado ”. Este es el primer verso en lunfardo del que se tenga noticias. Fue publicado en 1879 en el diario La Nación por Benigno Lugones, un policía que en sus escritos reproducía la forma de hablar en las comisarías. Ya un año antes, en La Prensa , un artículo titulado “El dialecto de los ladrones” contaba que en la Ciudad había una nueva forma de hablar y reproducía 29 palabras de la jerga con sus significados. Entre ellas figuraba lunfardo. Quería decir ladrón. Pasaron 133 años y el lunfardo sigue vivo: ahora incorpora vocablos del rock y de la cumbia. Así, el “mayorengo” de ayer es el “rati” o la “yuta” de hoy.

El habla de Buenos Aires nació en los barrios bajos, en las comisarías y en los conventillos donde vivían los inmigrantes, entre fines del siglo XIX e inicios del XX. “A Buenos Aires habían llegado muchos genoveses, piamonteses y también algunos lombardos –explica Otilia Da Veiga, vicepresidenta de la Academia Porteña del Lunfardo–. Y como en Lombardía había banqueros y prestamistas, los más humildes decían que los lombardos o lumbardos, eran ladrones. Porque para el pueblo, prestamista y ladrón era lo mismo. Y lumbardo derivó en lunfardo”.

El lunfardo no era privativo de los ladrones, aunque ellos lo hablaban porque entre los inmigrantes también vinieron “escruchantes” y “chorros”. Y fueron los policías, según cuenta Da Veiga, los primeros que registraron las voces lunfardas. “Pero los comerciantes y el pueblo bajo también hablaban así –asegura–. Fue José Gobello, presidente de nuestra Academia, el que sacó de la cárcel al lunfardo y lo transformó en un hecho lingüístico . El siempre sostuvo que el lunfardo es hijo de los patios de los conventillos donde se juntaban los inmigrantes”. De hecho, desde 2000 se celebra el Día del Lunfardo los 5 de septiembre, porque en esa fecha Gobello publicó “Lunfardía”, su primer libro.

La conexión del tango con el lunfardo se dio naturalmente. “El tango se gestó en lugares humildes, donde el lunfardo habitual. Además, muchos compositores y cantores de tango eran de origen italiano y estaban cerca del habla popular”, dice Da Veiga.

Algunas palabras del lunfardo fueron incluidas en el diccionario de la Real Academia Española. Como banquina, el término que usaban los obreros genoveses que construyeron las rutas para llamar al arcén. O “cancha”, que viene del quichua. Porque algunos vocablos lunfardos surgieron de lenguas autóctonas. También del galaico portugués y del caló gitano. 

Y hasta de la germanía, la jerga de rufianes nacida en España, de la que viene el término “fulero”. “Otras palabras son del más rancio castellano –agrega Da Veiga–. Como afanar, a la que el lunfardo sólo le desvió la intención”. En cambio, dice, el “resve” no es lunfardo, sino apenas la inversión de las palabras.

Aunque causó resistencia en los puristas del idioma, el lunfardo se filtró en todos los estamentos sociales. “Eso es lo que lo vuelve interesante para los estudiantes de filología de todo el mundo, que hacen sus tesis sobre el lunfardo. A la Academia llegan desde Japón, República Checa, Inglaterra o Francia”, dice Da Veiga.

En 1990, Gobello incluyó en su diccionario de lunfardo 3.590 palabras. En 2004, en el “Novísimo diccionario de lunfardo” que publicó con Marcelo Oliveri, había 5.301, por lo que se calcula que se incorporan unos 71 vocablos por año. Porque el lunfardo –dicen Gobello y Oliveri– son todas las expresiones que se usan en Buenos Aires, que se oponen a las establecidas. “Hoy, el lunfardo consta de 6.000 palabras –dice Da Veiga–. No todas están en uso y es imposible hablar sólo en lunfardo. Por eso no es un idioma, es un aire”.

Un aire que sigue activo. Se suman extranjerismos, como “chatear” y palabras surgidas de la actualidad, como “piquetero” o “cacerolazo”, o de la TV, como “botinera”. Y fundamentalmente, términos del rock y de la cumbia, dos géneros con los que el lunfardo se retroalimenta. Por ejemplo, chabón es la inversión de “boncha”, que originariamente significaba “medio tonto”. Otras palabras adoptadas por esos géneros del lunfardo original son “agreta” o “arrugar”. Y también hay términos nuevos que el lunfardo hace suyos: fisura, motoquero, patovica, rescatarse, birra. Por algo, el lema de la Academia Porteña del Lunfardo es “El pueblo agranda el idioma”.


martes, 16 de agosto de 2011

Frutas y Verduras


Una actividad más, propuesta por profesores de la comunidad TodoEle. 
¡Qué disfrutéis!


DIME QUIÉN SOY

Objetivo: Léxico relacionado con frutas y verduras.

1. Lee las siguientes frases y adivina qué fruta habla.
  1. Vivo en los árboles y soy amarillo y redondo. Mi carácter es ácido pero rico.
  2. Le gusto mucho a los monos y cuando me pisas te caes.
  3. Soy redonda, roja y sabrosa, aunque un poco gorda, la verdad.
  4. Normalmente vamos toda la familia juntas y apretadas, y somos o blancas o rojas.
  5. Me dan miedo las máquinas porque les gusto mucho. Especialmente por las mañanas.
  6. Tengo muchos granitos, pero muchos piensan que soy guapa. Me adoran con nata o leche.
  7. Tengo el pelo de punta y soy redonda y atractiva. Mi encanto tropical es especial.
  8. Dicen que si comes una al día, no necesitas ir al médico.

2. Ahora descubre las 10 verduras que esconde esta sopa de letras.


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viernes, 25 de marzo de 2011

Dichos y Refranes Españoles y sus historias

Vamos a ver hoy un poquito de historia de la lengua y conocer como surgieron algunas de las expresiones que utilizamos a diario.


A buen entendedor pocas palabras bastan
Este antiguo refrán ya lo encontramos en latín, concretamente en la expresión, "intelegenti pauca", o lo que es lo mismo "a los inteligentes, pocas cosas". Y es que es propio de personas inteligentes el entender las explicaciones o los hechos a la primera. Por eso, cuando utilizamos esta frase en un contexto determinado de alguna forma estamos halagando a nuestro oyente, porque estamos manifestándole de manera subliminal "que es listo", aunque, claro está, también podemos estar utilizándola en sentido irónico, con lo cual estaríamos "acusándolo de no haber comprendido aquello que le queríamos decir".  

Bailarle a alguien el agua
Este refrán significa “adular a alguien”. Su origen, atendiendo a Covarrubias, lo podemos encontrar en la zalamería que mostraban las criadas en las villas y fincas andaluzas. Éstas solían regar y salpicar los patios y corrales con agua para mantenerlos frescos, oliendo siempre bien y a limpio, cuando llegasen los dueños de las casas en las que servía.

El que se fue a Sevilla, perdió su silla
Cuentan que durante el reinado en Castilla de Enrique IV de Trastámara, un sobrino de don Alonso de Fonseca -arzobispo de Sevilla- fue a su vez designado arzobispo de Compostela, pero suponiendo el tío que, a causa de las revueltas que agitaban Galicia, a su sobrino le costaría mucho tomar posesión de su cargo, se ofreció para adelantarse a Santiago para allanarle las dificultades, pero a cambio, le pidió a su sobrino que lo reemplazase en los negocios de su sede en Sevilla.
Efectivamente, así se hizo y con el mejor resultado, de manera que una vez que don Alonso, concluida la gestión, regresó a Sevilla, se halló con la desagradable sorpresa de que su sobrino se resistía a abandonar la sede que regenteaba, alegando que el arreglo había sido permanente. Para reducirlo, se hizo necesaria la intervención del Papa y hasta la del propio rey Enrique.
De aquel suceso, muy comentado en su tiempo, nació el dicho que seguramente en su origen debió ser el que se fue "de" Sevilla, perdió su silla y no como lo conocemos hoy, el que se fue "a" Sevilla, perdió su silla, porque en realidad, don Alonso no fue a Sevilla sino a Santiago de Compostela, para lo cual debió irse de Sevilla y... dejar su silla. 

Estar en Babia
Durante la Edad Media, al parecer, abundaba la caza en ese lugar y los reyes de León lo eligieron como punto de reposo, particularmente para alejarse de los problemas de la corte, complicada con las intrigas palaciegas de los nobles, empeñados en instaurar un régimen feudal semejante al de la Europa septentrional. Además, los reyes aprovechaban las bondades del lugar para -como diríamos en nuestros días- "desenchufarse" de la tarea estresante, que no era poca. Estas ausencias del rey motivaban a menudo la inquietud de los súbditos a quienes, cuando preguntaban por él, se les respondía evasivamente que el rey estaba en Babia.
La expresión se hizo coloquial y pasó al lenguaje común para significar toda disposición de ánimo desentendida, de propósito o involuntariamente, ante cualquier tarea apremiante. Hoy en día, nosotros la utilizamos específicamente para hacer referencia a toda persona distraída o que parece ausente en el momento en que más se necesita de su concentración.


Ir de punta en blanco
Esta expresión, que en la actualidad solemos utilizar para elogiar la elegancia y pulcritud de la vestimenta de alguna persona, tiene su origen en los antiguos usos de la caballería. 
En ese tiempo, en cambio, el dicho se aplicaba a los caballeros que solían llevar todas las armas del arnés desnudas y listas para el combate y como estas eran de acero bruñido, centelleaban al sol con una blancura resplandeciente, es decir, los caballeros iban de punta en blanco. 
Esta expresión es la misma que da origen a la frase armas blancas, aludiendo a que son cortantes, en contraposición con las llamadas armas negras, que eran las que se utilizaban en la práctica de la esgrima y que no eran cortantes ni punzantes; asimismo, eran también llamadas armas negras las que permanecían envainadas. 
Por analogía, con el correr del tiempo, el modismo ir de punta en blanco vino a aplicarse también al acto de vestir suntuariamente -ya sea de uniforme o etiqueta- y con el máximo esmero, tal como lo hacen en la actualidad muchas personas.


¡Esto es jauja! 
Esta exclamación a menudo se utiliza para designar las condiciones favorables que presenta algo en cuestión, de esta forma la vemos empleada en situaciones en las que podemos adquirir muchos bienes sin dispendio alguno o cuando todo está a nuestro gusto.Su origen podemos hallarlo en un paraje peruano descubierto por el marino Francisco Pizarro. Al parecer ese paraje era de gran belleza, su tierra era fértil y sus minas de oro productivas, por eso los cronistas españoles quedaron fascinados ante tanta abundancia y hermosura, y de ahí que surgiera esta expresión. No obstante, su uso creció gracias a una comedia del dramaturgo Lope de Rueda (año 1565), ya que este autor teatral decidió titular a una de sus obras La tierra de Jauja, por cierto en esta pieza teatral se burlaba de todos aquellos que esperan una vida fácil y acomodada, sin realizar a cambio ningún esfuerzo  

Llegar y besar el santo
Este dicho alude a que era costumbre, en los pueblos de España, que durante las fiestas patronales se formaran filas o colas, en las que las personas aguardaban su turno para besar al Santo. No obstante, algunas personalidades del pueblo (como podía ser el alcalde) no tenía necesidad de esperar y nada más llegar besaban al Santo, de ahí que naciera esta expresión, que, además, no está exenta de cierta envidia, malestar e ironía. 

Lo cortés no quita lo valiente
Este popular refrán indica, sobre todo en sus orígenes, que se equivocan aquellas personas que pensaban que porque alguien fuera de buena cuna y hubiera gozado de una educación esmerada, tuviera buenos modales... no sería capaz de defender enérgicamente sus derechos e ideas en el caso de que fuese necesario. Hoy en día este dicho todavía ha ampliado más su significado y hace también referencia a que la posesión de una virtud no impide la posesión, al mismo tiempo, de otras virtudes.  
Aunque parezca mentira, Babia existe y es una apartada comarca de la provincia de León, en España, poco fértil y bastante alejada de las zonas pobladas en cuyo territorio hoy se encuentran importantes pantanos de aprovechamiento hídrico.

Poner los puntos sobre las íes
Durante el transcurso del siglo XVI, fueron introducidos los caracteres góticos en la escritura común. Entonces, los copistas -importantísima profesión en esa época- adoptaron la práctica de poner un pequeño tilde sobre la i minúscula, para evitar que la presencia de dos de estas letras seguidas fuese confundida con una "u" (como si hoy tuviéramos que escribir a mano y en letra cursiva el término compuesto anti-inflacionario).
Por supuesto, esta innovación no fue bien recibida por todos los escribas y por algunas de las personas letradas, de manera que comenzaron a discrepar con la medida; tanto fue así, que para muchos, la acción de poner los puntos sobre las íes no pasaba de ser una prolijidad ociosa, propia de personas excesivamente meticulosas y maniáticas del esmero.

Quien calla otorga   
Este refrán ya había sido incluido por el jesuita aragonés Baltasar Gracián en su conocida obra El criticón, y todavía se usa hoy en día para criticar el hecho de que una persona ante unas acusaciones que lo comprometen directamente, no sale en su propia defensa, lo que sin duda es interpretado por sus interlocutores como una confesión tácita de culpabilidad.

  


martes, 1 de marzo de 2011

Más falsos amigos

      Sugerencia de la profesora Bea en TodoEle. Encontramos en este video algunas palabritas que nos pueden confundir a los hablantes del portugués. Los heteresemánticos (palabras de grafía similar pero de distinto significado) taza, vaso, cubiertos, tenedor, embarazada, taller, oficina, largo, ancho, por ejemplo, están explicados a través de imágenes. Muy didáctico y lúdico.
¡Ojo! para los sinónimos o las variantes de la lengua española que aparecen:

                            pollera = falda
                            angosto = estrecho



¡Gracias Bea!

sábado, 22 de enero de 2011

Metidas de Pata: los riesgos del portuñol 2

Sigamos con más ejemplos de meteduras de pata de brasileños en países hispanohablantes como había prometido. Intenten relacionar los colores para descubrir por qué la persona ha metido la pata.


Respuestas: 1A, 2E, 3D, 4C,5B
¡Abrazos y un estupendo fin de semana!

martes, 18 de enero de 2011

Metidas de Pata: los riesgos del portuñol 1

He seleccionado algunos ejemplos graciosos, ¡pero desafortunadamente comunes!, de metidas de pata de brasileños comunicándose con hispanohablantes. Intenten relacionar las columnas, está fácil:

Respuestas: ¡sólo seguir los colores! :)
1B, 2D, 3E, 4C, 5A

¡Mañana hay más ejemplos! abrazos a todos
Raquel

domingo, 16 de enero de 2011

El Arte de Meter la Pata



          Empecemos explicando el significado de esta expresión en español: “METER LA PATA” significa cometer una falta, equivocarse. Su origen puede derivar de que, cuando un animal metía una pata en la trampa de un cazador, había cometido una gran error, ya que dicho animal estaba sentenciado a morir. 

        Pues, se dice que ‘la pifiamos’ o que ‘metemos la pata’ cuando cometemos un fallo o somos inconvenientes estropeando momentos o pecando de indiscretos; cuando decimos o hacemos algo indebido, en el momento inoportuno. 

        Abrir la boca y meter la pata es un mal de todos en algún momento de la vida. Además, meterla dos veces en el mismo hueco también nos pasa a unos... Observa unas buenas metidas de pata:
1. _ Ella: ¡Qué bueno, trajiste a tu mamá!

_ Él: No, no, es mi mujer.



2. _ Él: ¡Feliz cumple! Más tarde voy a tu casa. La fiesta será a las 8, ¿verdad?
_ Él: ¡¿Me harán una fiesta a mí?!


 3. _ Él: ¡No lo sabía! ¿De cuántos meses estás?

_ Ella: No estoy esperando un bebé...

         Y si la metedura de pata es muy grave, se suele decir: “he metido la pata hasta el fondo”, con lo que se magnifica el sentido de la expresión. 


METIENDO LA PATA CON EL IDIOMA

Al andar por el extranjero suele ser bastante común meter la pata por las diferencias culturales e incluso por el idioma. Ahora que ya conoces el significado de esta expresión, pulsa aquí  y observa algunos diálogos  fijándote en cómo la "proximidad" de la lengua portuguesa con la española puede dejar a brasileños en situaciones embarazosas.  


Esta entrada continúa  en Metidas de pata: los riesgos del portuñol 1 los riesgos del portuñol 2 
Y para saber más Buscador de Protocolo o Expresiones Españolas para Erasmus en Apuros