domingo, 5 de junio de 2011

Me caí del mundo y no sé cómo se entra

Eduardo Galeano, periodista y escritor Uruguayo(Para mayores de 30)

Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco...


No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.

Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.


¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.


¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
¡Guardo los vasos desechables!
¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!
¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!

Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!
¡Es más!
¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.

¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.
¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?

Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de… años!

Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del siglo XVII)
No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.

Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De ‘por ahí’ vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el ‘guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo’, pasarse al ‘compre y bote que ya se viene el modelo nuevo’.Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no,  eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado . Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!!  Pero por Dios.
Mi cabeza no resiste tanto.

Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.

Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?

En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela. ¡Tooodo guardábamos!

Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.

Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!

Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía ‘éste es un 4 de bastos’.

Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden ‘matarlos’ apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!

Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: ‘Cómase el helado y después tire la copita’, nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. 

Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.

Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!! Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.

Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo,pegatina en el cabello y glamour.

Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares. De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la ‘bruja’ como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la ‘bruja’ me gane de mano y sea yo el entregado.



Em Português:    Caí do Mundo e não sei como entrar
Eduardo Galeano (jornalista e escritor uruguaio, para maiores de 30)
O que acontece comigo é que não consigo andar pelo mundo pegando coisas e trocando-as pelo modelo seguinte só por que alguém adicionou uma nova função ou a diminuiu um pouco…
Não faz muito, com minha mulher, lavávamos as fraldas dos filhos, pendurávamos na corda junto com outras roupinhas, passávamos, dobrávamos e as preparávamos para que voltassem a serem sujadas. E eles, nossos nenês, apenas cresceram e tiveram seus próprios filhos se encarregaram de atirar tudo fora, incluindo as fraldas. Se entregaram, inescrupulosamente, às descartáveis!

Sim, já sei. À nossa geração sempre foi difícil jogar fora. Nem os defeituosos conseguíamos descartar! E, assim, andamos pelas ruas, guardando o muco no lenço de tecido, de bolso. Nããão! Eu não digo que isto era melhor. O que digo é que, em algum momento, me distraí, caí do mundo e, agora, não sei por onde se volta.  

O mais provável é que o de agora esteja bem, isto não discuto. O que acontece é que não consigo trocar os instrumentos musicais uma vez por ano, o celular a cada três meses ou o monitor do computador por todas as novidades. Guardo os copos descartáveis! Lavo as luvas de látex que eram para usar uma só vez.
Os talheres de plástico convivem com os de aço inoxidável na gaveta dos talheres! É que venho de um tempo em que as coisas eram compradas para toda a vida!
É mais! Se compravam para a vida dos que vinham depois! A gente herdava relógios de parede, jogos de copas, vasilhas e até bacias de louça.
E acontece que em nosso, nem tão longo matrimônio, tivemos mais cozinhas do que as que haviam em todo o bairro em minha infância, e trocamos de refrigerador três vezes.  
Estão nos incomodando! Eu descobri! Fazem de propósito! Tudo se lasca, se gasta, se oxida, se quebra ou se consome em pouco tempo para que possamos trocar.

Nada se arruma. O obsoleto é de fábrica. Aonde estão os sapateiros fazendo meia-solas dos tênis Nike? Alguém viu algum colchoeiro encordoando colchões, casa por casa? Quem arruma as facas elétricas? o afiador ou o eletricista? Haverá teflon para os funileiros ou assentos de aviões para os talabarteiros?

Tudo se joga fora, tudo se descarta e, entretanto, produzimos mais e mais e mais lixo. Outro dia, li que se produziu mais lixo nos últimos 40 anos que em toda a história da humanidade. Quem tem menos de 30 anos não vai acreditar: quando eu era pequeno, pela minha casa não passava o caminhão que recolhe o lixo! Eu juro! E tenho menos de ... anos! 

Todos os descartáveis eram orgânicos e iam parar no galinheiro, aos patos ou aos coelhos (e não estou falando do século XVII). Não existia o plástico, nem o nylon. A borracha só víamos nas rodas dos autos e, as que não estavam rodando, as queimávamos na Festa de São João. Os poucos descartáveis que não eram comidos pelos animais, serviam de adubo ou se queimava...

Desse tempo venho eu.  E não que tenha sido melhor.... É que não é fácil para uma pobre pessoa, que educaram com "guarde e guarde que alguma vez pode servir para alguma coisa", mudar para o "compre e jogue fora que já vem um novo modelo".

Troca-se de carro a cada 3 anos, no máximo, por que, caso contrário, és um pobretão. Ainda que o carro que tenhas esteja em bom estado... E precisamos viver endividados, eternamente, para pagar o novo!!! Mas... por amor de Deus! Minha cabeça não resiste tanto. Agora, meus parentes e os filhos de meus amigos não só trocam de celular uma vez por semana, como, além disto, trocam o número, o endereço eletrônico e, até, o endereço real. 

E a mim que me prepararam para viver com o mesmo número, a mesma mulher e o mesmo nome (e vá que era um nome para trocar). Me educaram para guardar tudo. Tuuuudo! O que servia e o que não servia. Por que, algum dia, as coisas poderiam voltar a servir.  

Acreditávamos em tudo. Sim, já sei, tivemos um grande problema: nunca nos explicaram que coisas poderiam servir e que coisas não. E no afã de guardar (por que éramos de acreditar), guardávamos até o umbigo de nosso primeiro filho, o dente do segundo, os cadernos do jardim de infância e não sei como não guardamos o primeiro cocô. Como querem que entenda a essa gente que se descarta de seu celular a poucos meses de o comprar? Será que quando as coisas são conseguidas tão facilmente, não se valorizam e se tornam descartáveis com a mesma facilidade com que foram conseguidas?
Em casa tínhamos um móvel com quatro gavetas. A primeira gaveta era para as toalhas de mesa e os panos de prato, a segunda para os talheres e a terceira e a quarta para tudo o que não fosse toalha ou talheres. E guardávamos...


Como guardávamos!! Tuuuudo!!! Guardávamos as tampinhas dos refrescos!! Como, para quê?  Fazíamos limpadores de calçadas, para colocar diante da porta para tirar o barro. Dobradas e enganchadas numa corda, se tornavam cortinas para os bares. Ao fim das aulas, lhes tirávamos a cortiça, as martelávamos e as pregávamos em uma tabuinha para fazer instrumentos para a festa de fim de ano da escola.


Tuuudo guardávamos! Enquanto o mundo espremia o cérebro para inventar acendedores descartáveis ao término de seu tempo, inventávamos a recarga para acendedores descartáveis. E as "Gillette" até partidas ao meio se transformavam em apontadores por todo o tempo escolar. E nossas gavetas guardavam as chavezinhas das latas de sardinhas ou de corned-beef, na possibilidade de que alguma lata viesse sem sua chave.
E as pilhas! As pilhas das primeiras Spica passavam do congelador ao telhado da casa. Por que não sabíamos bem se se devia dar calor ou frio para que durassem um pouco mais. Não nos resignávamos que terminasse sua vida útil, não podíamos acreditar que algo vivesse menos que um jasmim. As coisas não eram descartáveis. Eram guardáveis.


Os jornais!!! Serviam para tudo: para servir de forro para as botas de borracha, para por no piso nos dias de chuva e por sobre todas as coisas, até para enrolar carne comprada no açougue e tudo o mais.

Às vezes sabíamos alguma notícia lendo o jornal tirado de um pedaço de carne!!! E guardávamos o papel de alumínio dos chocolates e dos cigarros para fazer guias de enfeites de natal, e as páginas dos almanaques para fazer quadros, e os conta-gotas dos remédios para algum medicamento que não o trouxesse, e os fósforos usados por que podíamos acender uma boca de fogão (Volcán era a marca de um fogão que funcionava com gás de querosene) desde outra que estivesse acesa, e as caixas de sapatos se transformavam nos primeiros álbuns de fotos e os baralhos se reutilizavam, mesmo que faltasse alguma carta, com a inscrição a mão em um valete de espada que dizia "esta é um 4 de bastos".

As gavetas guardavam pedaços esquerdos de prendedores de roupa e o ganchinho de metal. Ao tempo esperavam somente pedaços direitos que esperavam a sua outra metade, para voltar outra vez a ser um prendedor completo.

Eu sei o que nos acontecia: nos custava muito declarar a morte de nossos objetos. Assim como hoje as novas gerações decidem matá-los tão-logo aparentem deixar de ser úteis, aqueles tempos eram de não se declarar nada morto: nem a Walt Disney!!!

E quando nos venderam sorvetes em copinhos, cuja tampa se convertia em base, e nos disseram: Comam o sorvete e depois joguem o copinho fora, nós dizíamos que sim, mas, imagina que a tirávamos fora!!! As colocávamos a viver na estante dos copos e das taças. As latas de ervilhas e de pêssegos se transformavam em vasos e até telefones. As primeiras garrafas de plástico se transformaram em enfeites de duvidosa beleza. As caixas de ovos se converteram em depósitos de aquarelas, as tampas de garrafões em cinzeiros, as primeiras latas de cerveja em porta-lápis e as cortiças esperaram encontrar-se com uma garrafa. 

E me mordo para não fazer um paralelo entre os valores que se descartam e os que preservávamos. Ah!!! Não vou fazer!!! Morro por dizer que hoje não só os eletrodomésticos são descartáveis; também o matrimônio e até a amizade são descartáveis. Mas não cometerei a imprudência de comparar objetos com pessoas.

Me mordo para não falar da identidade que se vai perdendo, da memória coletiva que se vai descartando, do passado efêmero. Não vou fazer.
Não vou misturar os temas, não vou dizer que ao eterno tornaram caduco e ao caduco fizeram eterno. Não vou dizer que aos velhos se declara a morte apenas começam a falhar em suas funções, que aos cônjuges se trocam por modelos mais novos, que as pessoas a que lhes falta alguma função se discrimina o que se valoriza aos mais bonitos, com brilhos, com brilhantina no cabelo e glamour.  
Esta só é uma crônica que fala de fraldas e de celulares. Do contrário, se misturariam as coisas, teria que pensar seriamente em entregar à bruxa, como parte do pagamento de uma senhora com menos quilômetros e alguma função nova. Mas, como sou lento para transitar este mundo da reposição e corro o risco de que a bruxa me ganhe a mão e seja eu o entregue... 

Gracias a la profesora y compañera Gisele Rodrigues Silva de Curitiba

martes, 24 de mayo de 2011

Eduardo Galeano y las protestas democráticas en España



Entrevista a Eduardo Galeano en la televisión de Cataluña sobre los movimientos populares y las protestas por la democracia en España. 


A principios del programa podemos escuchar el catalán y enseguida el español en sus variantes ibérica y uruguaya. Sugerencia de la profesora Carla Moscoso, desde Berlín.


¡Qué disfrutéis!

jueves, 19 de mayo de 2011

EL DÍA E 2011

¡¡¡LA FIESTA DE TODOS LOS QUE HABLAMOS ESPAÑOL!!!


¡Únete!



¿Qué tienen en común Shakira, Isabel Allende, Antonio Banderas, Gael García Bernal, Pedro Almodóvar, Penélope Cruz, Jorge Drexler...??


¿Cuál es tu palabra favorita del español?





Transcripción
El sábado 18 de junio celebramos el Día E, la fiesta de todos los que hablamos español.
Para celebrar el Día E, nos hemos unido varias personas de distintos ámbitos y de distintos países. Entre todos les vamos a contar cosas de nuestra lengua y algunas otras también.
500 millones de personas hablamos español.
Oye, 500 millones de personas. Muchos millones, ¿eh?
Y en el 2050 seremos más de 600 millones.
Casi nada.
Es muy sorprendente encontrarse con una persona que tiene rasgos muy diferentes, pero que sin embargo abre la boca y dice las misma palabras.
El dia E
Al ser humano le gusta celebrar la fiesta, celebrar las cosas grandes. Y ¿cómo no va a ser importante celebrar el idioma, el Día E?
Este año es el 18 de junio, porque se celebra el sábado más cercano al solsticio de verano.
De mi idioma hay una frase que me gusta especialmente y es "cruzar el charco".
Es muy interesante la experiencia de un hispano hablante en Estados Unidos, por ejemplo.
En muchos sitios hay muchos camareros que son españoles. Pues, de repente, pues, empiezan a hablarte en español, y dices, hombre, con todo el esfuerzo que he estado yo haciendo...
Hay una situación curiosa en la cual acabé hablando español, pero no puedo entrar en detalles. Lo que dije fue: "no fui yo".
Para mí, el español tiene un valor extraordinario, porque escribo en español, me expreso en español, sueño en español, hago el amor en español. Gracias a Dios, me conseguí un gringo, a un americano que habla español.
El lugar donde, más peculiar donde terminé hablando español fue en la India, cuando estuve visitando la casa de la madre Teresa de Calcuta.
Bueno es que exista un Día E.
¡La fiesta de todos los que hablamos español!
Cada uno propone una palabra para que todos voten cuál es la palabra que más les gusta.
Mi palabra favorita en español son muchas.
Ay, qué difícil. Espérate. Dame, dame un momentito.
¿No pueden ser dos palabras?
Primero por lo que significa, por...
Es que una palabra es, es muy difícil.
Ah! Mi palabra favorita es español es, eh...
Sí, lo bueno sería decirlo con una sola palabra, pero no soy capaz.
Pues, me gustaría mucho utilizar una palabra que reuniera muchísimo español.
La que me ha acompañado toda mi vida.
Tenía una, pero no. Viví, no, no me acuerdo. Si, pero no, no. Pensé, pero me costó.
¿Se pueden decir palabrotas?
Mi palabra favorita es... Eh, no, no, mejor voten. Y después les vamos a decir cuál es nuestra palabra favorita.
Ya sé lo que voy a hacer. Lo voy a hacer de un, eh, de un envión y ustedes lo cortan como quieran.

MUESTRA DE CINE HISPANOAMERICANO EN BRASILIA

A partir del día 1º al 10 de junio de 2011, la Embajada de la República Bolivariana de Venezuela será la sede de la Muestra de Cine Hispanoamericano, en ocasión de la Semana del Idioma Español.
La muestra cinematográfica forma parte de diversas actividades promovidas por las embajadas latinoamericanas, en colaboración con el Instituto Cervantes. La inauguración tendrá lugar el mismo día 1º de junio en la Embajada de Venezuela a las 7:00 p.m., con la presentación de la producción venezolana Macuro, un largometraje de ficción producido por la Fundación Villa del Cine, institución venezolana comprometida con la cinematografía nacional.
En la muestra también participan Chile, Costa Rica, Cuba, El Salvador y República Dominicana. Cada país aporta material relevante para su proceso de divulgación cultural y contribuye con el propósito de fomentar el estudio del idioma español en tierras brasileñas.
La proyección será en la sala Francisco de Miranda de la Embajada de Venezuela, ubicada en SES Av. Das Naçoes, qd. 803 lote 13 - Brasilia, frente al Pier 21.

Programación:
7:00 p.m.
1º de junio / Venezuela
Macuro, la fuerza de un pueblo

2 de junio / El Salvador
María en tierra de nadie

3 de junio / Cuba
Yo soy, del Son a la Salsa

6 de junio / Costa Rica
Gestación

9 de junio / Chile
Padre nuestro

10 de junio / República Dominicana
Enrique Blanco

Entrada Libre

miércoles, 4 de mayo de 2011

El bilingüismo mejora las aptitudes cognitivas desde la primera infancia hasta la tercera edad



Un bebé de cinco meses ya es capaz de distinguir entre dos idiomas si se cría en un hogar bilingüe en el que su madre habla en un idioma y su padre en otro. En edades escolares, los alumnos bilingües tienen más capacidad que los monolingües para concentrar su atención en estímulos relevantes e ignorar los irrelevantes. Esta capacidad de fijar la atención,
que es independiente de la inteligencia, se mantiene en la etapa adulta. Pero es en la tercera edad donde el bilingüismo está demostrando beneficios más importantes.
Según dos estudios del Instituto de Investigación Rotman de Toronto (Canadá), los síntomas del alzheimer aparecen unos cinco años más tarde en personas bilingües que en monolingües. "No es que el bilingüismo prevenga el alzheimer", advierte Ellen Bialystok, directora de ambos estudios. Es que, con un mismo daño neurológico, las personas bilingües "se adaptan mejor".
El este de Canadá, donde conviven inglés y francés, y Catalunya, donde conviven catalán y castellano, son dos de los mejores laboratorios del mundo para estudiar los efectos del bilingüismo. En Catalunya, destacan las investigaciones de Albert Costay Núria Sebastián en la Universitat Pompeu Fabra (UPF); las de Antonio Rodríguez-Fornells en el Institut d'Investigació de Bellvitge (Idibell); y, más recientemente, las de Laura Bosch en el Institut de Recerca en Cervell, Cognició i Conducta de la Universitat de Barcelona (UB).
"Las ventajas cognitivas del bilingüismo en niños y adultos se atribuyena que dominar dos idiomas obliga a una gimnasia mental permanente que mejora el sistema de control ejecutivo del cerebro", explica Albert Costa, investigador Icrea de la UPF. El control ejecutivo se refiere a la capacidad de concentrarse en una actividad inhibiendo las distracciones. En personas multilingües, que en todo momento pueden comunicarse en dos o más idiomas distintos, el cerebro debe ignorar las palabras de un idioma para poder comunicarse en el otro. Por ejemplo, debe ignorar manzana para decir poma, o vice versa, según la situación en la que se encuentra. 
Los estudios de neuroimagen han confirmado que las áreas del cerebro involucradas en el lenguaje se solapan con las que están involucradas en el control ejecutivo. Además, se ha observado que las lesiones en el área del control ejecutivo tienen repercusiones en la capacidad lingüística.
Los investigadores advierten que un mayor control ejecutivo no comporta una mayor inteligencia. "Sería un error decir que las personas bilingües son más inteligentes que las monolingües, esto no es cierto", aclara Antonio Rodríguez-Fornells, investigador Icrea del Idibell y de la UB. "Las funciones ejecutivas son importantes, pero la inteligencia engloba otras muchas funciones".
Aun así, el bilingüismo cambia el cerebro de un modo que permite ser más eficiente cuando se realizan varias actividades a la vez o cuando hay que concentrar la atención en una tarea concreta. Albert Costa recalca que el bilingüismo no sólo tiene beneficios, sino también costes cognitivos. Así, en tests diseñados para encontrar palabras con rapidez entre las 50.000 que un estudiante universitario suele tener archivadas en el cerebro, los estudiantes bilingües tardan un 5% más que las monolingües: se retrasan unos 30 milisegundos para un ejercicio que suele resolverse en 600 milisegundos.
También "les ocurre más a menudo que tienen una palabra en la punta de la lengua y no la acaban de encontrar", explica Costa. Y tienen un vocabulario algo més reducido que los monolingües en una sola lengua, aunque más amplio si se suman las dos lenguas. Con los estudios realizados en niños y adultos, Costa es reacio a concluir que el bilingüismo sea  mejor que el monolingüismo.
"Podemos afirmar que tiene efectos cognitivos con beneficios y costes", explica. "Pero decir que los beneficios superan a los costes depende de los juicios de valor que cada uno haga". Lo que está decantando la balanza a favor del bilingüismo son los resultados de las investigaciones de Ellen Bialystok en personas mayores de Canadá. Tras analizar a 395 pacientes en dos estudios, Bialystok ha observado que los primeros síntomas del alzheimer se manifiestan a los 72 años en pacientes monolingües y a los 77 en bilingües. 
"No hay ningún tratamiento farmacológico que haya demostrado un efecto comparable", escribió Bialystok en la revista Neurology en noviembre al presentar sus últimos resultados. Este beneficio se atribuye a que ejercitar el cerebro hablando dos lenguas con asiduidad crea una reserva de recursos cognitivos que permite afrontar mejor el alzheimer, igual que practicar actividad física crea una reserva de salud que permite afrontar mejor otras enfermedades


lunes, 2 de mayo de 2011

Chat el próximo Martes

       El próximo martes, 03 de mayo, vamos a hablar en la comunidad "Una lengua chévere", creada por estudiantes brasileños apasionados por la lengua de Cervantes, acerca de algunos tópicos y estereotipos que tenemos los brasileños sobre España.

Me han pedido que moderara un chat con el tema "Vivir en España", acepté enseguida, pero la verdad es que me pareció un tema demasiado amplio... La idea entonces será contestar a las preguntas que vayan haciendo los alumnos, aclarar o discutir la relación que puede haber entre folclore y tradición y qué es, de hecho, la realidad social actual del país. Vamos a contar también con la participación de algunos amigos profesores españoles que ejercen la docencia allí.

Asimismo, he pensado enfocar en los siguientes subtemas, que son sin duda los que siempre han llamado más la atención de mis paisanos:

_ Las comunidades autónomas y las lenguas de España
_ Los Toros
_ La Siesta (horario laboral)
_ La comida (dieta mediterránea)

Así que, mientras tanto mis queridos, podéis ir pensando en preguntas, dudas, consideraciones e información sobre estos aspectos y ¡hasta el martes!

Para participar sólo hay que registrase en http://chevere.ning.com/


domingo, 1 de mayo de 2011

Encuentro de Lingüistas en Venezuela



Convocatoria al XXIX Encuentro Nacional de Docentes e Investigadores de la Lingüística (ENDIL), 

que se hará en Venezuela del 17 al 21 de octubre, cuyo envio de resúmenes vence el 30 de mayo. 

El lugar es la Isla Margarita


Puede bajarse información en: http://eventos.saber.ula.ve/endiludone2011